¿Por qué Fedepalma apoya a Iván Duque?

El contundente espaldarazo de Fedepalma al candidato presidencial del Centro Democrático, Iván Duque: ¿cuáles son los intereses de por medio?

¿Por qué Fedepalma apoya a  Iván Duque?

¿Por qué Fedepalma apoya a Iván Duque?

Jens Mesa Dishington, presidente ejecutivo, de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma) ha manifestado abiertamente ante los medios de comunicación, su apoyo a la candidatura presidencial de Iván Duque. Y no solo manifestó su apoyo al candidato, también promulgó en diferentes escenarios y plataformas de convocatoria gremial, las razones por la cuales -según él-, el contendor de Duque, Gustavo Petro, representa una amenaza para el sector palmicultor y para el país.

En concreto, el apoyo de Fedepalma en representación de Mesa Dishington genera varias dudas  ¿Por qué un gremio que representa productores y cultivadores de varios matices, apoya tan decididamente a un candidato?  ¿Qué intereses puede haber de por medio, o ¿qué favores y acuerdos se tejen entre los políticos detrás del candidato Iván Duque y el sector palmicultor en Colombia?

Claro, al sector palmicultor y demás terratenientes vinculados al gremio, les conviene que gane, Iván Duque.

¿Por qué?

  1.     La resolución de los vínculos entre el desplazamiento forzoso y los terratenientes agropecuarios resultaría inconveniente para el gremio palmicultor

 

La falta de voluntad política de probar judicialmente la relación entre la agroindustria y los desplazamientos llevados a cabo por grupos paramilitares lleva más de una década. Por ejemplo, el caso de María La Baja y El Peñón (Bolívar), Zona Bananera y Ciénaga (Magdalena), el Bajo Atrato chocoano, Cesar y el Meta, tierras que le pertenecían a campesinos y comunidades afro que posteriormente fueron sembradas con palma y enfrentan actualmente procesos de restitución. Después de los desplazamientos, masacres y desalojo del territorio por parte de paramilitares, en el marco del conflicto armado colombiano, vinieron las compras masivas por parte de los palmeros.  

Desde el 2003 en los departamentos del Meta y Chocó, hay evidencias que “bandas criminales” compraron de manera masiva y forzada tierras de campesinos y poblaciones afrocolombianas, que posteriormente fueron sembradas con palma. En Urabá, desmovilizados paramilitares, con créditos otorgados por el Estado, y bajo la fachada de compañías que impulsarían el progreso en esta región, se apoderaron de terrenos de comunidades de las cuencas de Curvaradó y Jiguamiandó (Chocó) y luego legalizaron las tierras. Estos criminales con fachada de empresarios palmeros, a través de la corrupción y el crimen, pretendían insertarse en la economía legal de los grandes terratenientes del país.

Este funesto panorama recuerda la frase que lanzó la representante a la Cámara María Fernanda Cabal a propósito de la falta de voluntad política para esclarecer hechos violentos contra el campesinado colombiano:  “La masacre de las bananeras es un mito histórico”.

 

En el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez, el cultivo de palma fue impulsado decididamente como parte de la política de biocombustibles. Aumentaron en un 80% las hectáreas sembradas de palma en el transcurso de dos años. Hoy existen más de 350 mil hectáreas sembradas en el país, según Fedepalma. Hace una década había un poco menos de la mitad.

Ahora bien, ¿podrían volver los muertos del pasado tormentoso del gremio de los palmeros, tras la victoria de Petro? No lo sabemos, pero sí es claro que de ser implementado el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR) creado en el Marco de los Acuerdos de Paz; el sector podría ser llamado a rendición de cuentas por lo ocurrido, para que esclarezca la verdad de algunos hechos del pasado que vinculan al sector de palma africana con el paramilitarismo y otros casos de violación de derechos humanos a lo largo y ancho del país.

 

  1.     Alta concentración de tierra: ¿En manos de quién?

El gremio debe estar apostándole a que Duque le ponga un límite a la intervención de las cortes que han intentado frenar la concentración de la tierra en manos de unos pocos. También, buscarán eliminar las limitaciones legales que han surgido en las cortes sobre la producción extensiva, con lo cual podría extender sus actividades o legalizar las actuales propiedades que violan los límites impuestos.

  1.     Beneficiarse de grandes Subsidios que el candidato Duque ha anunciado para el agro

Los dueños de estos amplios predios, son empresarios, que pueden solicitar extensiones amplisimas del territorio de sabanas y selvas para cultivos de tardío rendimiento con destino a la exportación, especialmente palma aceitera. Entre esas pocas familias se encuentran: familia Sarmiento Angulo (Palmas Pororó, Palmas Sicarare, Palmas Tamacá) que apropósito en el gobierno de Uribe recibieron casi 3.950 millones por Agro Ingreso Seguro, ellos obtuvieron el 14,27% del total de estos créditos. Las familias Dávila Abondano y Lacouture, con extensas tierras de palma africana en Bolívar y Cesar, Carlos Murgas y César de Hart en el Meta y el Vichada.

  1.     Nepotismo entre el sector y el Centro Democrático

Entre los grandes beneficiarios del gremio que impulsó Uribe Vélez, -cuando ejercía como presidente-, se encuentran prestigiosos empresarios que mantienen estrechas relaciones actuales con congresistas y políticos del Centro Democrático a nivel nacional y departamental. Por supuesto, son estos mismos beneficiarios quienes han entregado importantes aportes financieros a la campaña de Iván Duque.

Fedepalma representa los intereses de los pequeños, medianos y grandes cultivadores de palma de aceite, que a través de la figura de asociaciones termina siendo gobernada por pocas familias con vínculos políticos de corte uribista.

Entre ellos Carlos Murgas, quien fue ministro de Agricultura en el gobierno de Andrés Pastrana, cuenta con 44 mil hectáreas sembradas que tiene su grupo Oleoflores en Cesar, Bolívar y Norte de Santander. Es un peso político en el agro y con gran capacidad de impulsar sus intereses en la esfera política nacional.

Jens Mesa, presidente de Fedepalma y los miembros de la Junta Directiva como las familias Dávila Abondano y Lacouture, Murgas y César de Hart, son otros pesos pesados.

Mario Escobar Aristizábal, socio mayoritario de Sapuga, S.A Sabana de Puerto Gaitán, empresa dedicada al cultivo de palma africana, quien es tío del ex ministro de Hacienda y actual militante del partido Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga. De acuerdo con fuentes de La Rama Torcida, Aristizábal financia la campaña de Iván Duque a la presidencia, y financió a otros congresistas del Centro Democrático en las pasadas elecciones parlamentarias.

También, está el caso de la senadora María del Rosario Guerra de la Espriella, asociada al Centro Democrático y actualmente esposa del ya mencionado Jeans Mesa Dishington. Es evidente el estrecho vínculo de esta colectividad que representa Iván Duque con el gremio de cultivadores y productores de aceite de palma.

Como presidente de la Junta Directiva de Defepalma, se encuentra Cesar de Hart Vengoechea, quien además es un gran propietario de tierras palmeras en el Cesar. Tierras vinculadas históricamente con conflicto armado. Su esposa fue la primera ministra de comunicaciones del gobierno de Uribe.

Maria Fernanda Zuñiga de Chaux fue miembro de la Junta Directiva de Urapalma S.A, Palmura S.A y la Extractora Bajira, hija de Antonio Zuñiga, quien fue condenado a 10 años de prisión por sus vínculos con Vicente Castaño para despojar a comunidades del bajo Atrato chocoano para quedarse con sus tierras y expandir el cultivo de la palma de aceite. María Fernanda Zuñiga fue -nada mas ni nada menos- presidente de Fiduagraria, la fiduciaria agropecuaria del Estado, cuando Uribe fue presidente. Pero le tocó renunciar ante el escándalo de su padre.

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También, está Sergio Diazgranados, nieto de Carmen Abondado y Alberto Dávila Diazgranados, dueños del grupo Daabon, productor de palma aceitera. La Samaria S.A empresa del Grupo, aportó al referendo de la reelección del presidente Álvaro Uribe Vélez, y según conoció La Rama Torcida también está aportando a la actual campaña de Iván Duque. En el gobierno de Uribe, Sergio Diazgranados se desempeñó como viceministro de Desarrollo Empresarial del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia.

¿El espaldarazo del gremio al candidato uribista Iván Duque es un augurio de futuros casos de corrupción y tráfico de influencias en beneficio de los mismos de siempre?

En la lupa el gremio de palmicultores.

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